Al rechazar la propuesta salarial del gobierno provincial, los gremios que forman el Frente de Trabajadores de la Educación en Lucha (FTEL) decidieron no iniciar el segundo semestre de clases luego del receso invernal.
La medida de lucha fue definida ayer en asamblea, en la que se acordó un paro de 72 horas para los días lunes 24 -cuando realizarán una movilización provincial, con punto de concentración en San Ignacio-, y martes 25 y miércoles 26 de julio, jornadas en las que se llevarán adelante actividades locales y zonales.
Además, los docentes del FTEL convocaron a un nuevo paro, para los días jueves 3 y viernes 4 de agosto, día en que se reunirán en la asamblea provincial, a la vera de la ruta nacional 12.
Asimismo, los trabajadores de la educación decidieron "abrazar los reclamos por mejoras salariales para los Auxiliares Docentes Indígenas (ADI), que se encuadran en el Programa Socioeducativo Nacional a la órbita del Consejo General de Educación (CGE)", debido a que sus colegas "perciben la irrisoria suma de 20.000 pesos por mes de salario, y a quienes, para completar, se les adeuda sus haberes".
"Insuficiente"
La decisión del FTEL de continuar con las medidas de fuerza se da luego del fracaso de las reuniones entre los representantes gremiales y los funcionarios del gobierno.
Es que, mientras que desde el sector docente pedían un sueldo básico a 59.200 pesos para septiembre, el Ejecutivo provincial ofreció un 14% trimestral, lo que fue rechazado de plano por considerarse insuficiente.
No obstante, tanto la Unión de Docentes de la Provincia de Misiones (UDPM) como los otros sindicatos de la Mesa de Diálogo firmaron con el Ejecutivo provincial un salario de $52.500, lo que terminó redondeando un 18% de incremento.
Por ello, luego del fracaso de las reuniones, desde el FTEL denunciaron públicamente una serie de puntos:
- Que el acta firmada es un acto espurio e irresponsable de los gremios funcionales al gobierno en clara connivencia con la patronal.
- Que la educación no es una prioridad para este gobierno, dado el ajuste que aplican a los trabajadores.
- Que dejan a nuestro sector sumido bajo la línea de la pobreza, sin poder costear necesidades básicas para una vida digna de su familia (canasta).
- Que el acuerdo a la baja hace que la antigüedad pierda el reconocimiento logrado frente a los que recién se inician, sin ser valorados los años entregados al servicio docente.
- Que posterga nuevamente a los jubilados y los mandan a cobrar en agosto, lo que los activos percibimos con sueldos de julio de 2023.
- Que no refiere a la actualización del adicional 960.
- Que no actualiza el monto de las partidas de comedores.
- Que el acuerdo claramente refleja la baja de todo los indicadores, por ejemplo:
a) Profundiza achatamiento de la pirámide, en el cargo testigo por debajo 40% y en horas cátedras nivel medio a menos del 20%.
b) El doble esquema de garantía salarial provincia y nación consolidan el piso nacional en techo, con 27% en negro en la conformación recién iniciado cargo testigo.
c) Hará falta 10 años de antigüedad en el cargo testigo para cobrar unos miserables $2.000 más que el recién iniciado y en caso del profesor de media se necesitará casi 20 años de servicio para cobrar más que un iniciado perdiendo derecho adquirido de 85% de antigüedad.
d) Profundiza el ajuste en activos en 16 puntos y 21 puntos en jubilados en el período acordado, intenta subordinar a los jubilados a material de descarte como lo tenían hasta el año 2020.
e) Benefician a sectores del nivel superior, incluyendo cobro cod 775 (Acción contraria a lo que pregonan)."
"El gobierno es responsable y debe dar respuestas a las necesidades de la escuela pública y a los trabajadores de la educación", dijeron desde el FTEL en un comunicado y cerraron: "La lucha es nuestra herramienta y la convicción nuestra fortaleza".