Prensa Institucional
San Antonio: familias de 30 parajes recibieron herramientas para potenciar sus trabajos productivos
En el Paraje del Cerro 7, en San Antonio, se reunieron delegados y delegadas de esa localidad que representan a familias agricultoras que habitan y trabajan en el barrio Primavera y en más de 30 parajes. Entre ellos Barbacuá, Sarmiento, Central, Azopardo, 130, Giachino, El Pesado, San Jorge, Saracura, Tres Marías y Gramado de Bernardo de Irigoyen.
En el encuentro, coordinado por la productora Vanesa Ribeiro, participaron el diputado Martín Sereno (Tierra, Techo y Trabajo), el delegado provincial del Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social (Inaes) y dirigente del Movimiento Nacional Campesino Indígena (MNCI), Jorge Páez, y la secretaria adjunta del Movimiento Evita, Carolina Cordero, quienes compartieron una jornada de análisis, debate y proyección política y productiva.
En ese marco hicieron entregas de insumos y herramientas necesarias para profundizar el desarrollo de la fuerte producción de alimentos agroecológicos que realizan en la región.
Estas familias producen plantaciones anuales, pollos, quesos, dulces y conservas. Atendiendo sus necesidades, a través de un proyecto gestionado por el Evita y el MNCI ante el Programa Potenciar Trabajo, recibieron rollos de tejidos, de plásticos y de medias sombras, un rotocultivador -máquina agrícola para la preparación del suelo para el cultivo- que las familias podrán usarlo colectivamente, de acuerdo a las necesidades de sus producciones para avanzar en el trabajo de la tierra. Y además se entregaron máquinas de coser industriales.
Conciencia sobre el trabajo colectivo
“Cuando escuchamos a estas compañeras y compañeros que cuentan con mucho entusiasmo el avance de su trabajo, nos llena de orgullo y nos anima a seguir militando. Estas familias tienen una gran concientización sobre la importancia de estas herramientas y tecnología para potenciar su capacidad laboral, y seguir en el camino de producir alimentos sanos, agroecológicos en una tarea colectiva”, expresó el diputado.
Además, en San Antonio, el espacio político TTT y las organizaciones sociales, están impulsando a una planta procesadora -que funcionará en el tinglado donde se hizo la reunión- para aumentar el volumen de la producción de quesos caseros elaborados en las chacras y en las colonias. “Es una experiencia que desarrollamos desde hace varios años y que ahora podremos concretar por la cantidad de familias que se sumaron al proyecto productivo”, explicó el legislador.
Recordó que hicieron entregas similares de herramientas como carretillas, rollos de alambres y plásticos para proteger las plantaciones en Jardín América e Hipólito Irigoyen, y máquinas industriales para los talleres textiles.
“Todo el tiempo gestionamos y presentamos proyectos para adquirir insumos y materiales para construcciones de nuestras unidades productivas”.
Sostuvo que cuando expresan que la salida es con trabajo y producción no es sólo una idea, “es una práctica real que desarrollamos permanentemente y que se traducen en transformaciones de la realidad de nuestro pueblo. De esto se trata cuando afirmamos que no es trabajo lo que falta. Nuestro reclamo es que el Estado reconozca el valor y los derechos laborales de la economía popular”, manifestó Sereno.
Uso de insumos para labores grupales
Páez explicó que los materiales que recibieron delegados de las unidades productivas de la Zona Norte fueron adquiridos a través del convenio del Movimiento Evita y el MNCI con el Ministerio de Desarrollo Social de la Nación, ya que el Potenciar Trabajo está bajo su órbita.
“Felizmente llegaron las herramientas que se necesitaban para seguir avanzando en las tierras en las que trabajan colectivamente. No son elementos entregados individualmente; todos están destinados para los grupos de trabajo de los parajes rurales en los que desarrollan sus tareas”.
Es decir, este aporte que se materializa en insumos se utiliza grupalmente; después, cada unidad productiva sigue invirtiendo con los recursos que generan y ahorran para comprar otros insumos para sus producciones.
“Ahora ya cuentan con insumos para invernáculos y producción de alimentos: rollos de medias sombras y plásticos, sistemas de riego, alambres tejidos para los gallineros, máquinas de coser industriales que requieren las unidades textiles para aumentar el volumen de las confecciones”, señaló el delegado del Inaes Misiones.
Trabajo rotativo en las producciones
La productora Vanesa Ribeiro, señaló que recibir estos elementos amplía la escala de trabajo de las y los productores. Por ejemplo la máquina motocultivadora será para uso rotativo. “Se arma una agenda de trabajo y cada grupo hace la preparación de los lotes para producción agrícola y se van cubriendo las necesidades de los parajes rurales cumpliendo un circuito cada dos o tres meses, hasta completar todo el recorrido y terminar con la preparación total del suelo”, dijo la joven.
Destacó que cada vez que se entregan materiales es en el marco de las necesidades de mejoramiento del trabajo de la producción grupal. “Esta modalidad está dentro de los planes y programas de trabajo que tenemos con el MNCI, la Coordinadora de Trabajadores Rurales de Misiones (Cotrum) y el Movimiento Evita en todas las regiones”, ponderó Ribeiro.
Los y las productoras junto a los dirigentes, cerraron la jornada con un almuerzo comunitario, en el tinglado de la Delegación ubicado en el Paraje Cerro 7, de San Antonio.












Prensa Institucional
Productores de Tierra, Techo y Trabajo donan parte de su cosecha a comedores
En medio de la crisis social que golpea con fuerza a los barrios habitados por familias de trabajadores, algunas experiencias en Misiones vuelven a poner en primer plano la solidaridad de nuestro pueblo, con una idea simple y poderosa: lo que se produce en la chacra no es sólo mercancía; también es alimento.
Así lo demuestran los productores de Cerro Romero, Santo Pipó, Otto Kuhn, y Esteban González, de Corpus, quienes organizados en el espacio Tierra, Techo y Trabajo, donan parte de su cosecha, integrada por productos frescos como cebollas, batatas, lechugas y zapallos, para comedores populares y comunitarios, con el objetivo de reforzar la alimentación de muchas familias que atraviesan una situación económica y alimentaria cada vez más crítica.
Y no se trata de “sobrantes”, ni de gestos aislados, sino de una decisión consciente. Otto y Esteban continúan vendiendo su producción -porque de eso viven-, pero también entienden que en momentos de tanta necesidad, parte de lo que producen puede transformarse en ayuda directa para quienes más lo requieren, y ahí la solidaridad no aparece como un relato, sino como un hecho: verduras de estación que muchas veces son inaccesibles para las familias más golpeadas por la caída del consumo.
“Es una alegría que en tiempos donde crece la pobreza que genera una urgencia cotidiana, esta experiencia ponga en evidencia una verdad que suele quedar fuera de las discusiones económicas: la producción de alimentos tiene valor de mercado, pero también tiene valor social”, expresó el dirigente Martín Sereno, quien acompaña estas articulaciones territoriales con el apoyo del Instituto de Macroeconomía Circular, y junto con Carla Pipke, militante de TTT, colaboraron con la organización y la logística para que los alimentos lleguen a los comedores populares de Posadas.
Agregó que a partir de esa primera entrega, otros productores y productoras de la agricultura familiar campesina que se enteraron de la iniciativa, se comunicaron para sumarse con el mismo objetivo. “Es decir que la solidaridad se contagia”, resumió Sereno.
En ese marco, destacó el sentido profundo de esta tarea colectiva: “Estos compañeros comercializan su producción, pero también son concientes de que lo que se produce no es sólo un número, es alimento, y cuando en las ciudades no es frecuente, en los barrios de trabajadores y trabajadoras, compartir una parte no es una pérdida, es una respuesta en comunidad, pensando en el bien común“, reiteró.
Total contraste con la postura de Nación
Mientras estas redes solidarias se sostienen “desde abajo”, a nivel nacional continúa la polémica por el reparto de alimentos a comedores populares.
En los últimos años, la Justicia ordenó e intimó en varias oportunidades al Ministerio de Capital Humano, conducido por Sandra Pettovello, a avanzar con la distribución de alimentos almacenados y a incluir comedores en el esquema de entrega, pero aún no cumple.
La tensión se profundiza porque para miles de familias, los comedores populares que proveen alimentos en los barrios, no son una consigna sino el plato de cada día. En ese marco, la decisión de productores misioneros de compartir parte de su cosecha, adquiere el peso doble de aliviar la urgencia, y al mismo tiempo muestra que la salida no es individual, sino comunitaria.
Los productores Otto y Esteban representan a una Misiones productiva que no se encierra en el “sálvese quien pueda”. Así como donan, también sostienen el mensaje profundo de que producir alimentos implica responsabilidad social, y en una crisis como la que sufre el país, la comida no puede quedar en un depósito ni perderse en discusiones administrativas.
“Está claro que en las chacras cuando se organizan con la comunidad, no sólo piensan en producir para vender, sino también para alimentar, como en este caso a quienes más lo necesitan”, remarcó el dirigente territorial.

Prensa Institucional
Ejecutan mejoras viales sobre la calle Camba Cuá de Alem
La Municipalidad de Leandro N. Alem avanza en los trabajos de arreglo, empedrado y cordón cuneta en calle Camba Cuá, con el objetivo de mejorar la transitabilidad y fortalecer la infraestructura vial en uno de los sectores que más crecimiento registra en la ciudad.
Las tareas se enmarcan en el plan de urbanización que la gestión viene ejecutando en distintos barrios, para garantizar mejores condiciones de circulación y mayor seguridad, tanto para peatones como vehículos.
En ese sentido, el intendente Matías Sebely destacó la importancia del avance de los trabajos y remarcó el rol del municipio en la ejecución: “Estamos transformando la ciudad con obras que tienen un impacto concreto en la vida cotidiana de nuestros vecinos. La calle Camba Cuá es estratégica para la integración barrial, y hoy estamos avanzando con infraestructura que no solo mejora la circulación, sino que ordena y prepara la zona para seguir creciendo”.
Por su parte, el secretario de Urbanización y Servicios Públicos, Claudio Balaiches, explicó las características de la obra y la planificación del área: “Estamos priorizando sectores donde la demanda es más urgente, con obras que permiten una mejor transitabilidad, especialmente en días de lluvia. El empedrado y el cordón cuneta mejoran el escurrimiento, la durabilidad de la calzada y generan una infraestructura más ordenada para el desarrollo urbano”.
Esto demuestra que, camino hacia el Centenario de Leandro N. Alem, la gestión municipal continúa desarrollando obras estructurales que consolidan el crecimiento de la ciudad y mejoran la calidad de vida de los vecinos.
Prensa Institucional
Puerto Leoni: productora rescató 23 variedades de tomates reliquia y produce semillas
En una chacra de Puerto Leoni, Nancy Borges sostiene, junto a su familia, una experiencia poco común en Misiones: el cultivo de tomates “reliquia”, variedades antiguas de polinización abierta que se multiplican todos los años a partir de semillas conservadas por la propia productora.
Los frutos se distinguen por formas, colores y sabores intensos, y recuperan un modo de producir donde la semilla no es un insumo descartable, sino un patrimonio vivo.
Los tomates “reliquia” son variedades antiguas, a diferencia de las semillas comerciales estandarizadas, conservan la diversidad genética, tienen distintas formas y colores, y suelen destacarse por sus sabores más intensos. Guardar y reproducir semillas propias permite que el cultivo se adapte al suelo y al clima local, fortaleciendo la autonomía productiva.
“Creo que en Misiones no hay nadie que produzca este tipo de tomates que son los más antiguos. Actualmente, trabajamos con 23 variedades, priorizando la diversidad y selección temporada tras temporada”, señaló la productora, mientras mostraba su plantación.
A diferencia del modelo industrial que tiende a uniformar los productos, los tomates “reliquia” conservan variación genética, y permiten reproducir semillas en la chacra. En ese proceso, Nancy dio el paso clave de dejar atrás la dependencia de semillas externas.
“Los colores y formas son muy llamativos, estas ya no son semillas de intercambio, sino que son propias, porque durante el año pasado estuvimos cultivando”, explicó.
La práctica de producir esos tomates requiere observación constante: elegir frutos, conservar semillas, planificar siembras y volver a reproducir. Además, en cada ciclo las plantas se adaptan al suelo y al clima local, fortaleciendo la estabilidad del cultivo.
Soberanía alimentaria que nace desde la tierra
“La experiencia en Puerto Leoni también se fortalece con acompañamiento técnico, productivo y la presencia territorial del Instituto de Macroeconomía Circular (IMaC), que incluye provisión de insumos y articulación para que las semillas puedan replicarse y circular. Por eso sumamos la entrega de media sombra y apoyo para mejorar las condiciones de cultivo y proteger la producción”, señaló el dirigente Martín Sereno.
Sobre el trabajo territorial expresó que “acompañar es estar, no es un discurso. Al trabajo de Nancy le aportamos insumos, y articulamos para que haya réplica e intercambio de semillas. También acercamos maíz caiano blanco y colorado producido en San Pedro, convencidos que cuidar y multiplicar las semillas es cuidar el futuro”, destacó Sereno.
Agregó que además de insumos y acompañamiento, se impulsa a replicar e intercambiar semillas como herramientas concretas para preservar las variedades y sostener la autonomía productiva.
En un contexto, donde pocas empresas concentran el control de semillas comerciales, estas prácticas vuelven estratégico el acto de conservar, reproducir e intercambiar. “Los tomates ‘reliquia’ no sólo aportan sabor y calidad, también expresan una decisión productiva y cultural ligada a la soberanía alimentaria, al cuidado de la biodiversidad y a la defensa de los saberes campesinos”, señaló el dirigente.
Con su trabajo, Nancy Borges muestra que el futuro de la producción no depende únicamente de grandes escalas, sino también de experiencias que combinan esfuerzo cotidiano, conocimiento, apoyo concreto e intercambio.
“Guardar semillas es pensar no sólo en el presente, sino en lo que se viene”, resumió la productora, mientras mostraba sus plantas que crecen distintas y hablan de identidad, territorio y alimento con raíces.
“Estos no son tomates pensados para rendir más en una góndola, tienen historia, sabor e identidad, cada semilla guardada es la decisión de no depender, no resignar diversidad, ni perder saberes. Acompañar estas experiencias es fortalecer la producción local, cuidar la biodiversidad y construir soberanía alimentaria desde abajo, con las manos en la tierra y en comunidad”, remarcó Sereno.

Sereno recorrió la plantación de tomates en Leoni junto a Nancy Borges.



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