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El segundo debate oral contra Omar Raúl Mudry (67), acusado por abusos sexuales contra menores de edad en el hogar Tabita de Montecarlo y ya condenado a 30 años de prisión por una causa similar previa, continuó esta mañana con la declaración de una testigo más y el proceso se reanudará el martes, jornada en la que se prevé el desarrollo de la ronda de alegatos, con posibilidad de dictado de sentencia incluida.
De acuerdo a lo consignado por fuentes consultadas por La Voz de Misiones, en la audiencia de hoy el Tribunal Penal Uno de Eldorado, presidido por el magistrado Ángel Atilio León, le tomó declaración por videollamada a una joven y el martes se cerrará la etapa de incorporación de pruebas con la reproducción de la Cámara Gesell tomada en su momento a una testigo que ya falleció.
Cerrada esa etapa, se abrirá la ronda de alegatos, donde tanto la fiscalía como la defensa deberán exponer sus conclusiones y elevar al tribunal sus respectivos pedidos de condena, si es que lo consideran.
Mudry está acusado de abusar de dos hermanos (una niña y un niño, de entre 6 y 4 años), a quienes obligaba a practicar actos sexuales entre ellos y a presenciar mientras él violaba a otra adolescente que residía en el hogar Tabita, además de golpearlos con zapatos u otros objetos si se negaban a cumplir lo pedido.
Dicha acusación se traduce en una imputación por el delito de “promoción a la corrupción de menores agravado por la edad de las víctimas (menores de 13 años), por los modos comisivos (violencia, amenazas y abuso de autoridad) y por la calidad del autor (encargado de su educación o guarda)”.
En la primera audiencia, realizada el lunes, Mudry, actualmente detenido en la Unidad Penal III, declaró durante más de una hora, respondió preguntas de las partes y negó rotundamente las acusaciones que pesan en su contra, aduciendo que “jamás haría eso” y resaltando que siempre tuvo “buena conducta”.
Un día después, en tanto, fue el turno de declarar a dos de las víctimas, un varón y una chica, quienes ya son mayores de edad, pero que al momento del hecho tenían entre 6 y 4 años y habían declarado en Cámara Gesell.
Ambos testimonios estuvieron marcados por la crudeza y el dramatismo de los hechos narrados. Los dos describieron los padecimientos y castigos que sufrían dentro del hogar: días de hambre, encierro, trabajo en horas de madrugada bajo frío, azotes con cintos de cuero.
El muchacho recordó que en oportunidades eran llevados a trabajar a una chacra donde aprovechaban para comer maíz y zanahorias crudas para superar el hambre al que eran sometidos.
La joven, además, relató que por las noches el acusado traía otros dos niños/adolescentes, a quienes obligaba a besarse y manosearse frente a ella bajo el pretexto de que “aprendan a cómo relacionarse de más grande”, situación que configuraría el delito de promoción a la corrupción de menores.
En la misma audiencia declaró la madre de ambos, quien denunció los hechos ocurridos en 2001 y ante el tribunal ratificó todo lo expuesto hace casi más de dos décadas.
La mujer contó que en esa época vivía en un contexto de extrema vulnerabilidad y decidió ubicar a sus hijos en el hogar hasta conseguir un hogar y mejores oportunidades para ofrecerles.
“Me arrepiento toda la vida de haber hecho eso pero no tenía otra alternativa”, sostuvo la denunciante.
Mudry está detenido desde 2008 y en 2011 fue condenado a 30 años de prisión tras ser juzgado en otra causa por abusos sexuales cometidos en perjuicio de otros niños del hogar Tabita, del cual él era el titular y donde se hacía llamar “papá” por los menores.