Nuestras Redes

Policiales

Denuncia que su ex rompe la perimetral: “Ahora amenaza de muerte a mi hijo”

Publicado

el

Denuncia que su ex rompe la perimetral: “Ahora amenaza de muerte a mi hijo”

Una mujer de 34 años denunció a su esposo, Eugenio Ramón Silvero (29), por violencia de género en el 2019 en la Comisaría de la Mujer de Villa Cabello, Seccional Séptima, de Posadas.

Tras juntar valor y animarse a denunciar hechos de maltrato físico y psicológico, Pabla Pojalski, mamá de cuatro hijos, expone que su agresor la continúa hostigando y amenaza de muerte a su hijo de 16 años.

“Hace tres años vengo luchando con el tema de denuncias y perimetral”, dijo Pabla en una entrevista telefónica con La Voz de Misiones.

La mujer relató que Silvero “siempre ejerció violencia” en la relación, pero ella no pudo salir del círculo de violencia hasta que la intervención del mayor de sus hijos hizo que tomara la decisión de separarse.

“Vi que mis hijos sufrieron mucho al ver todo lo que él hizo y dije: ‘Basta, hasta acá llegué’, porque me estaba enfermando y no podía seguir así. Entonces, en agosto del 2019, me separé”, recordó Pabla.

Denunciar: un martirio

Los hechos de violencia que ocurrían en la casa del populoso barrio de Posadas fueron denunciados en reiteradas ocasiones por los vecinos. Situaciones que la víctima negaba ante los efectivos de la Policía de Misiones por “miedo”.

“Trataba de tapar, no quería que nadie sepa. Había denuncia que hacían los vecinos y yo tapaba, yo decía que no era así, que él no me estaba haciendo nada. La última vez, si mi hijo no se metía, yo no iba a estar hablando”, contó la mujer a LVM.

Poco más de dos años fue el tiempo en que la joven madre convivió con Eugenio Silvero, con quien se casó y tuvo a su última hija, una pequeña que actualmente tiene 3 años.

Días después de dar a luz a la niña, Pabla se acercó hasta la Séptima, ubicada sobre la avenida Tambor de Tacuarí casi Kolping, y realizó la primera denuncia contra su esposo.

Sin embargo, la violencia contra ella y su familia continúo hasta la actualidad, sostuvo Pabla, lo que la llevó a acercarse varias veces hasta la comisaría del barrio para denunciar a su esposo.

“Las veces que quería hacer denuncias me decían que tenía que ir en ese mismo momento en el que él venía a hacer quilombo a mi casa. Por un ‘pero’, por algo, no me querían tomar la denuncia, la exposición, para ampliar la denuncia, siempre un algo me ponían”, se quejó la víctima.

Y agregó: “De todo el año -por el 2022- que me fui a denunciar, me tomaron en mayo, porque fui con unas amigas a hacer la denuncia y después en octubre fue la otra denuncia que hice”.

Ir hasta la dependencia y recibir un “no” como respuesta agotó a la mujer, quien aduce que la constante negativa es resultado de las “veces que los vecinos denunciaban y yo no me animaba a contar”.

“Siempre es lo mismo, me afligió, me cansó, entonces salgo -de la comisaría- y le digo a mi hermano o a mi amigo, que siempre me acompañan: ‘Sabés que, vamos nomás’. Es un desgaste psicológico lo que tengo, ya estoy cansada de que no hagan nada”, enfatizó.

Los últimos hechos

Según detalló Pabla a este medio, a fines de mayo estaba compartiendo una cena con sus amigas en un bar ubicado sobre la avenida Centenario, casi Corrientes, cuando llegó Eugenio Silvero.

“Había uno de seguridad que es policía y que le avisó que yo estaba ahí adentro, porque es amigo. Él cayó al bar y me pegó, hubo gente que se metió a defenderme, me rompió los lentes. Le sacaron del lugar y después fue a mi casa y rompió los vidrios de mi casa, asustó a mis hijos, quería entrar”, dijo la mujer.

Otro de los hechos que Pabla denunció el 21 de octubre ante la seccional fue la intimidación contra su hijo de 16 años: “Me amenaza que le va a hacer algo, que me va a dar donde más me duele”, sostuvo.

La joven se explayó contando que, en ese momento, pidió una prohibición de acercamiento de su ex pareja hacia el adolescente, porque “lo amenaza de muerte”, pero nunca recibió la notificación por parte de la Justicia de que la medida estaba vigente.

Debido a que, el último lunes, el agresor llegó hasta su vivienda nuevamente, la mujer se acercó hasta la dependencia para denunciar, “y me dijeron que si no tenía el papel de la perimetral no me podían tomar la denuncia, y no me explicaron por qué”.

Los efectivos de la sede policial, de acuerdo a lo que sostuvo la denunciante, le dijeron que se acerque hasta el Juzgado de Violencia Familiar Uno, donde se instruye la causa, debido a que no habían recibido una respuesta a la solicitud de parte de la Justicia.

Por ello, en horas de la mañana de este miércoles, Pabla se acercó hasta la dependencia judicial y allí se enteró de que su esposo Silva tiene una prohibición de acercamiento hacia ella y su domicilio desde el pasado 27 de octubre.

Frente a esto, la mujer pide que la Justicia actúe debido a que Eugenio Silvero “todas las noches se acerca a mi casa, tira piedras, quiere trepar la reja”, enfatizó la mujer, y añadió que ella y sus cuatro hijos viven con miedo. Además, sostiene que también sus familiares comenzaron a recibir amenazas por parte del denunciado.

“Primero era yo nomás, me hostigaba a mí nomás, pero ahora empezó a molestar a mi familia. Yo sólo quiero que nos deje vivir en paz”, concluyó.

Policiales

Policías resguardaron a dos bebés que estaban solos en una casa de Apóstoles

Publicado

el

Policías resguardaron a dos bebés que estaban solos en una casa de Apóstoles

Dos menores de aproximadamente 1 año y medio fueron encontrados sin la presencia de adultos en una vivienda de la ciudad de Apóstoles, en un hecho ocurrido el jueves por la noche que derivó en la intervención de la Policía de Misiones y organismos de protección de la niñez.

El episodio se registró cerca de las 21.30, a partir de un llamado telefónico que alertó sobre la presencia de dos niños solos en un inmueble ubicado sobre la calle Miguel Zubryski, entre las avenidas 9 de Julio y Belgrano de la localidad.

Al arribar al lugar, efectivos de la Comisaría de la Mujer constataron la situación: se trataba de dos pequeños de alrededor de 1 año y medio de edad, quienes se encontraban sin ningún adulto responsable y vestidos únicamente con pañales, en condiciones consideradas precarias, según precisaron fuentes policiales.

Ante este escenario, los agentes dispusieron su inmediato resguardo y dieron intervención a la Dirección de la Niñez y Adolescencia. Los menores fueron trasladados a un espacio de contención dentro de la dependencia policial, donde permanecieron bajo cuidado.

Posteriormente, se hicieron presentes autoridades del área de niñez, entre ellas profesionales como una abogada, una licenciada y el director de Acción Social, quienes evaluaron el caso y definieron las medidas a seguir para garantizar la protección de los niños.

Horas más tarde, una mujer de 24 años se presentó en la comisaría y manifestó ser la madre de los menores. Según indicó, los había dejado momentáneamente en el lugar mientras realizaba compras.

Finalmente, desde la Dirección de la Niñez se dispuso que la progenitora deberá concurrir al Centro Integrador Comunitario (CIC) para cumplimentar los trámites y evaluaciones correspondientes, en tanto el caso continuará bajo seguimiento de los organismos competentes.

Seguir Leyendo

Judiciales

Nueve militares a juicio por “bautismo” que dejó parapléjico al cabo Verón

Publicado

el

Un total de nueve militares irán a juicio oral y público por -entre otros delitos- provocar las graves lesiones que dejaron parapléjico al soldado Michael Natanael Verón durante un violento “bautismo de ascenso” realizado en julio de 2022 en un predio del Regimiento de Infantería de Monte 30 de Apóstoles.

Los imputados son Gustavo Daniel Martínez (Teniente primero), Edgardo Jesús Díaz (Suboficial principal), Jorge Ricardo Leites (Sargento), Ramón Dos Santos (Sargento), Miguel Ariel Fleitas (Cabo primero), Manuel Antonio Heredia (Cabo primero), Marcelo Alejandro Morales (Sargento), Mauro Fabián González (Jefe de Grupo) y Antonio Maximiliano Matozo (Cabo).

Todos ellos deberán responder como imputados por delitos de “abuso de autoridad, en concurso con los delitos de lesiones gravísimas y abandono de persona agravado”, en calidad de autores.

La medida fue dispuesta por la magistrada María Verónica Skanata, titular del Juzgado Federal de Posadas, que este mismo jueves firmó el requerimiento de elevación a juicio de la causa formulado por la Fiscalía Federal de Posadas.

En su resolución, Skanata rechazó los planteos de oposición y al pedido de sobreseimiento efectuados por las diferentes defensas, ante lo cual declaró clausurada la instrucción de la causa y decretó la elevación a juicio del expediente que ahora deberá ser remitido al Tribunal Oral Federal (TOF) de Posadas para que avance en la realización del debate oral donde se juzgará la responsabilidad de cada uno de los involucrados.

Los involucrados pertenecían al Regimiento Brigada de Monte 30 de Apóstoles.

Bautismo y violencia

Los hechos que se ventilarán en juicio ocurrieron el 8 de julio de 2022, durante una “celebración de ascenso” realizada en el Club Achalay del Ejército Argentino en Apóstoles, donde además de Verón había otros cuatro suboficiales recién ascendidos, quienes -según la investigación- fueron sometidos a prácticas denigrantes, humillantes y físicamente riesgosas en un contexto de ejercicio abusivo de autoridad por parte de sus superiores.

De acuerdo a lo volcado en el expediente, los ascendidos debieron comprar y cocinar la carne correspondiente al asado de almuerzo, aunque no pudieron comer ningún bocado.

Durante el evento, además, fueron obligados a consumir mezclas de bebidas alcohólicas en exceso, realizar ejercicios físicos extenuantes como corridas, flexiones y vueltas en la arena, y prácticas o retos de resistencia como “la búsqueda de petróleo”, que consiste en dar trompos con el extremo de un palo apoyado en la cabeza y el otro en el suelo.

Lo más extremo de la rutina de “bienvenida” fue obligar a los soldados a lanzarse a una pileta con bajo caudal de agua y el soldado Verón se arrojó tres veces. En la tercera su cráneo impactó contra el fondo y sufrió una lesión medular que lo dejó internado varios meses y con la imposibilidad de volver a caminar de por vida.

Michael Verón no podrá volver a caminar.

“Sos muy tierno”

En su declaración ante la Justicia, la víctima narró que después de ese golpe permaneció tirado en el piso pidiendo ayuda, pero sus superiores le respondían “tierno” y le pedían que se arrojara nuevamente.

“’Sos muy tierno’, volvé a la pileta me decían. Yo les decía que no me podía levantar, sentía frío. Yo les pedía por favor que me asistan. Eso fue a las 16 y recién me asistieron a las 20”, contó Verón un año después en una entrevista periodística.

Después de ser asistido, Verón quedó internado y fue sometido a múltiples operaciones.

Sobre aquellos días, el soldado recordó que “estuve internado y cuando me despierto habían pasado 21 días. Ahí me llevé la peor parte. No sabía que día era, estaba perdido, todo entubado, comiendo por sonda. Quería mover las piernas y los brazos y no podía”.

Con operaciones, tratamientos y rehabilitación, Verón recuperó la movilidad de los brazos, no así la de las piernas. “La medicina dice que no voy a volver a caminar”, lamentó en entrevistas.

Apóstoles: soldado quedó internado grave tras bautismo del Ejército

Seguir Leyendo

Judiciales

Apelaciones anuló el archivo de la causa por la muerte de Juanita Sirimarco

Publicado

el

juanita sirimarco

La Cámara de Apelaciones de la provincia declaró la nulidad de la resolución que archivó la investigación por la muerte de la pequeña Juanita Milargos Sirimarco Díaz (13), registrada el 12 de octubre de 2024 tras el regreso de un viaje de egresados a Córdoba.

La medida fue resuelta por la Sala I del tribunal de alzada, con la firma de los vocales Pedro Benito Piriz y Marisa Ruth Dilaccio, quienes consideraron que la desestimación de la causa por parte del magistrado Ricardo Balor, titular del Juzgado de Instrucción Seis de Posadas, presentaba una fundamentación insuficiente.

El caso llegó a manos de la Cámara de Apelaciones en virtud de una apelación presentada por el letrado Miguel Cassettai, en carácter de querellante particular en representación de la madre de la niña fallecida.

En su planteo, la querella argumentó que en la resolución del juez Balor hubo una “falta de valoración íntegra” de los testimonios recabados en la causa, entre ellos las del chofer del micro, de su guarda y de otra adolescente que viajaba con Juanita, lo cual derivó en una “insuficiente fundamentación”, agravio que los magistrados de la cámara consideraron pertinente y resolvieron en coincidencia.

De esta manera, Apelaciones decretó hoy la nulidad de la resolución alcanzada en instancia previa y, en consecuencia, el expediente deberá volver a etapa de instrucción para que se abra un nuevo período de análisis de la prueba.

En su dictamen de mayo del año pasado, el juez Balor había dispuesto el archivo de la causa por “inexistencia de delito”, al entender ninguna de las acciones realizadas configuraba una conducta culposa o negligente que reprochar a los adultos responsables del viaje.

“Conforme a la prueba colectada, las personas implicadas demuestran ‘haber empleado toda la diligencia de un buen padre de familiar para prevenir el daño’. Se corrobora el haber realizado todo lo necesario en base a sus conocimientos médicos y experiencias de anteriores viajes de egresados para que la menor Juanita Sirimarco Díaz pudiera mejorarse, por lo que no existe alguna conducta negligente”, había planteado Balor en aquella resolución, pero ahora, después de una apelación de la querella, la Cámara de Apelaciones entendió que las fundamentaciones esgrimidas eran insuficientes.

Final trágico

La muerte de Juana Milagros Sirimarco Díaz se produjo el sábado 12 de octubre de 2024 en el hospital de Pediatría, días después de llegar en severo estado de salud del viaje de egresados que había realizado a Carlos Paz (Córdoba) con sus compañeros del Instituto Cristiano República Argentina (Icra), en un servicio contratado con la empresa de turismo Viaturex.

Según relató en ese momento Claudia Díaz, su madre, en medio de las actividades realizadas en Córdoba, la niña sufrió una lesión en la rodilla que mereció atención médica y en paralelo comenzó a experimentar dolores de garganta, pero el doctor le comentó que los analgésicos recetados para la lesión de rodilla también harían efecto sobre esa dolencia.

Fue el lunes 7 de octubre, a la noche, que el contingente emprendió el regreso a casa y durante el trayecto la niña empeoró su estado. Desde Posadas, su madre hacía el seguimiento de su estado de salud a través de una maestra que viajó como acompañante.

Claudia añadió que a la madrugada siguiente Juanita vomitó y tuvo diarrea, amaneciendo muy descompuesta. También subió de temperatura y el médico del seguro del viaje recomendó la aplicación de dipirona.

“De casualidad, en el otro colectivo viajaba una mamá que es enfermera y ella tenía una ampolla de dipirona y se la aplicó. Después de eso, según los mensajes de la maestra, le bajó la temperatura, pero seguía vomitando y con diarrea”, contó la mujer en diálogo con diversos medios de comunicación, tanto de Misiones como de Buenos Aires, ya que la noticia tomó repercusión nacional.

Díaz narró que en varias oportunidades pidió que su hija sea atendida por un profesional y que fuese llevada a un hospital, pero los reclamos fueron desoídos. La última vez que solicitó esto fue cuando el colectivo estaba en Virasoro, Corrientes, pero los responsables del viaje decidieron continuar camino hacia Posadas.

El último pedido, según planteó la madre en aquel momento, fue que se gestionara con el seguro para que la niña bajase en Garupá, donde se quedaban otros compañeros que formaban parte del contingente, para que desde allí sea trasladada en ambulancia a Posadas.

Cuando Juanita ingresó al hospital Pediatría su estado ya era grave. “Tenía la boca negra y los ojos rojos, estaba en shock. La llevaron a emergencia y le pusieron un montón de líquidos en vena, estaba totalmente deshidratada, su corazoncito estaba latiendo mal y su presión estaba bajísima, con apenas 8/2. Como no lograron levantarle la presión arterial la llevaron directamente a terapia intensiva”, relató Claudia.

En el hospital se confirmó que la niña tenía Influeza B, cuadro que pudo haberle provocado la sepsis generalizada que la llevó a la muerte, aunque esto no pudo determinarse con certeza científica debido a que después del deceso la familia tomó la decisión de cremar el cuerpo.

Seguir Leyendo
Publicidad

Lo más visto