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Su nombre es Martín y nació en 1984 en Corpus. Cuando tenía tan solo 8 años de edad fue atropellado en la ruta de ingreso a esa localidad. Como resultado del impacto sufrió un Traumatismo Encéfalo-Craneano (Tec) y, a pesar del grave pronóstico, sobrevivió, aunque quedó cuadripléjico. Hoy, más de tres décadas después, sus padres ya están grandes y su familia inició una campaña para recibir ayuda para sus cuidados diarios.
“Durante muchos años estuvo internado en el hospital Pediátrico, donde le salvaron la vida. De ahí lo trasladaron al Italiano, luego al Garrahan, hasta que finalmente volvió a Pediatría y estuvo durante mucho tiempo traqueotomizado, con sonda, un botón gástrico y todas las cuestiones de alimentación”, afirmó su prima Marianella en diálogo con La Voz de Misiones.
En cuanto al diagnóstico, Martín quedó con cuadriplejia espástica. “Si lo vemos hoy, funciona como si fuera una encefalopatía crónica no evolutiva, un cuadro crónico muy severo. No puede hablar, aunque lo intenta”, precisó su familiar.
El pasado 18 de junio Martín cumplió 40 años. Actualmente vive con sus padres, quienes son adultos mayores, y requiere de cuidados para todas las actividades de la vida diaria. “En estos 32 años Martín festeja su cumpleaños con motivo de Boca y solo quiere escuchar la música de la cancha”, recordó su prima.
En el marco de su cumpleaños, Marianella decidió iniciar una campaña a través de sus redes sociales para conseguir la silla postural adaptada que necesita, acorde a su tamaño, edad y dificultades a nivel motor.
A lo largo de su vida, solamente contó con sillas de ruedas comunes y no la silla específica que le permitirá organizar mejor su cuerpo. Teniendo en cuenta que sus padres viven en una chacra, sin movilidad y son adultos mayores, la colecta busca no solamente adquirir la silla, sino también un enfermero que pueda atender a Martín en su casa, un acompañante terapéutico, una silla de baño, una cama ortopédica, un colchón antiescara, los equipamientos para su tronco, pies, balbas ortopédicas y un bipedestador.
Marianella se desempeña diariamente como fonoaudióloga y contó cómo el accidente de Martín terminó marcando su profesión: “Cuando a Martín lo atropellan yo tenía 10 años y desde entonces aprendí a limpiar las cánulas de las traqueotomías, a ver las sondas, a cubrir las cánulas con filtros para que no ingresen moscas. Desde los 10 años vi lo que es la discapacidad y sobre todo las discapacidades neuromotoras. Entonces, mi profesión de hoy y a lo que me dedico específicamente está muy relacionado al accidente de Martín”.
También recordó: “Para la familia fue un cambio total porque ellos venían de trabajar en la chacra, en la huerta y de repente toda su vida cambió a recurrir a médicos para tratar de que Martín siga viviendo y a partir de ahí toda la odisea de cuidados con desconocimiento de los cuidados propios, de vivir en el interior, en una chacra, sin acceso a la salud y sin hospitales de alta complejidad en ese momento”.
Si bien Martín no puede comunicarse oralmente, lo hace gestualmente, ya que las funciones de comprensión y reconocimiento de personas y situaciones permanecen intactas. Un detalle no menor, es que no puede ocultar su fanatismo por Boca. Si su historia llega a un jugador del equipo que pueda enviarle un saludo, cumpliría uno de sus grandes sueños.
Quienes deseen colaborar con Martín para que pueda mejorar su calidad de vida, podrán hacerlo comunicándose a través del 376-4952646.