Policiales
Carmen Portillo, la primera jefa mujer de la Unidad Regional III en 50 años
La Policía de Misiones designó por primera vez a una mujer al frente de la Unidad Regional III de Eldorado, a cinco décadas de la creación de esa estructura. Se trata de la comisario inspector Carmen Patricia Portillo, quien hasta ahora se desempeñaba como segunda jefa de la jurisdicción.
La designación fue dispuesta por la Jefatura de Policía y convierte a Portillo en la primera mujer en asumir la conducción de la Unidad Regional III desde su creación, además de transformarla en la segunda mujer en la historia de la fuerza provincial en alcanzar la jefatura de una Unidad Regional.
Portillo cuenta con una extensa trayectoria dentro del escalafón Seguridad y desarrolló buena parte de su carrera en el norte de la provincia, donde ocupó distintos cargos operativos y de conducción.
La nueva jefa inició su carrera en la comisaría Primera de Puerto Iguazú y posteriormente integró durante casi once años el área de Operaciones de Eldorado, donde estuvo al frente de la planificación operativa.
A lo largo de su trayectoria también condujo las Comisarías de la Mujer de Puerto Iguazú y Eldorado, fue jefa de la División Policía Comunitaria de Bernardo de Irigoyen y estuvo al frente de la División Verificación Automotores de Eldorado.
Ahora tendrá bajo su conducción una estructura integrada por ocho comisarías y una Comisaría de la Mujer, además de los Comandos Radioeléctricos Este y Oeste, la División Prevención de Delitos, Motorizada, Brigada de Investigaciones y el CIO 911.
La Unidad Regional III tiene jurisdicción sobre Eldorado, Puerto Mado, Colonia Victoria, 9 de Julio y Santiago de Liniers, por lo que Portillo también estará a cargo de la administración del personal y los recursos destinados a las tareas de prevención, seguridad e investigación en esas localidades.
Su llegada a la jefatura representa un hecho inédito para la estructura policial de Eldorado, que durante sus primeros 50 años de existencia estuvo conducida exclusivamente por hombres.
Judiciales
Imputado por muerte del gendarme Barreto pidió perdón: “No quise hacer daño”
“Nunca quise hacer daño, fue un accidente y quiero pedir disculpas a la familia”, expresó esta mañana Rodrigo Dias Da Silva (27) en el inicio del juicio oral donde se determinará su responsabilidad por chocar y matar al gendarme Chato Barreto a bordo de una camioneta repleta de cigarrillos de contrabando dos años atrás en Santa Ana.
Da Silva llegó a esta instancia detenido y así continuará debido a que el Tribunal Oral Federal (TOF) de Posadas, presidido por la magistrada Ruth María Ponce de León e integrado por Gustavo Cardozo y Enrique Bosch (subrogante), prorrogó su prisión preventiva.
En la audiencia de hoy se leyó el auto de elevación a juicio del expediente, se resolvieron cuestiones preliminares planteadas por las partes y el tribunal le dio al imputada la posibilidad de declarar. Da Silva rechazó la oportunidad, aunque si aprovechó para dar unas palabras.
“Durante mucho tiempo se habló mucho de mí, pero no soy malo. Sé que el cigarrillo no es un delito mayor, yo nunca tuve quise hacer daño, lo que hice fue un accidente, fue todo muy rápido y salió mal”, expresó el joven oriundo de Oberá, aunque con domicilio en San Vicente ante el tribunal.
Y, entre lágrimas, pidió perdón: “Quiero pedirle disculpas a la familia y mis condolencias. Nunca, jamás, quise hacer daño”.
El debate oral continuará el próximo lunes con la declaración de los primeros testigos citados. En la fiscalía interviene Pablo Di Loreto, en tanto que también abogadas representantes de Defensorías Públicas de Víctimas, mientras que Da Silva es defendido por el letrado particular Carlos Luis Ferreyra.

Dias Da Silva no declaró y solo se limitó a expresar disculpas por el hecho.
Fuga, choque y muerte
El hecho que se ventila en debate ocurrió hace exactamente dos años, sobre la ruta provincial 103, poco después del ingreso al Parque Temático de la Cruz de Santa Ana.
Robert David “Chato” Barreto (31) era uno de los gendarmes apostados sobre la ruta cuando Da Silva embistió el control vehicular a toda velocidad.
Según la reconstrucción del hecho, Barreto estaba apostado sobre la doble línea amarilla de la ruta, al lado de un cono vial, y al ver que la camioneta Volkswagen Amarok avanzaba en contramano corrió hacia la banquina para resguardarse.
En esas circunstancias, fue embestido, quedó tendido sobre el capot y fue arrastrado varios metros hasta que se produjo el despiste de la camioneta y fue despedido violentamente.
El gendarme atropellado quedó severamente herido al costado de la ruta y alcanzó a ser asistido, aunque falleció horas después en el hospital.
La camioneta que era conducida por Da Silva tenía pedido de secuestro por robo en la ciudad bonaerense de Quilmes y en su interior transportaba 20.000 paquetes de cigarrillos Eight valuados en más de 22 millones de pesos.
Contrabandista que chocó y mató a un gendarme irá a juicio el lunes
Policiales
Camioneta de Gendarmería Nacional atropelló y mató a peatón en Pozo Azul
Una persona, que hasta el momento no fue identificada, murió anoche tras ser embestida por una camioneta sobre la ruta 17, a la altura del kilómetro 60, en jurisdicción de Pozo Azul.
El siniestro se registró este domingo alrededor de las 20.30, cuando una Toyota Hilux, conducida por un integrante de Gendarmería Nacional, circulaba en sentido Eldorado-Pozo Azul y, por circunstancias que son materia de investigación, embistió a un peatón.
Tras el impacto, la víctima quedó tendida sobre la cinta asfáltica y, cuando arribó la comisión policial de la Comisaría de Pozo Azul, se constató que ya no presentaba signos vitales.
En la camioneta, que pertenecía a Gendarmería Nacional, viajaban tres integrantes de la fuerza, uno de ellos al mando del rodado. Los ocupantes permanecieron en el lugar mientras se desarrollaban las actuaciones correspondientes.
Personal de la División Policía Científica realizó las pericias en la escena para establecer la mecánica del siniestro y determinar las circunstancias en las que se produjo el impacto. Además, se dispuso que el cuerpo de la víctima sea sometido a una autopsia. En tanto, continúan las diligencias para establecer su identidad.
Imagen ilustrativa
Policiales
La autopsia reveló que Wiebel recibió cinco balazos, cuatro de ellos mortales
No fue uno, ni dos, ni tres, ni tampoco cuatro. Fueron cinco los balazos que recibió el empresario y piloto de carreras Alfredo Matías Giampaoli Wiebel (48) asesinado el viernes a la mañana en Puerto Iguazú, hecho que tiene a su suegro Ángel Ramón Zalazar (82) como único sospechoso.
El dato surge del informe preliminar de la autopsia realizada este sábado en la morgue judicial de Posadas, cuyos profesionales médicos relevaron un total de cinco heridas de arma de fuego en el cuerpo Wiebel.
Según adelantaron fuentes consultadas por La Voz de Misiones, cuatro de los cinco balazos provocaron lesiones calificadas como “mortales” por las ubicaciones donde impactaron y los órganos que dañaron.
La información se suma al hecho de que este mismo sábado la Policía allanó la vivienda del único sospechoso y en el lugar incautaron una pistola calibre 9 milímetros que, se presume, podría tratarse del arma homicida. La certeza llegará una vez que los peritos en criminalística realicen los estudios correspondientes y arriben a una conclusión científica al respecto.
Mientras tanto, el magistrado Martín Brites, titular del Juzgado de Instrucción Tres de Puerto Iguazú, continúa librando medidas de prueba para esclarecer lo sucedido y aguarda para programar la audiencia de declaración indagatoria a Zalazar, que permanece en la clínica privada donde se internó después del hecho.
El crimen de Wiebel ocurrió el viernes a la mañana, cerca de las 11, en una obra en construcción ubicada sobre la avenida República Argentina, en el barrio Industrial de la Ciudad de las Cataratas.
En ese lugar habría mantenido una discusión con Zalazar hasta que, en determinado momento, fue atacado a balazos ante la vista de varios albañiles que trabajaban en el predio y fueron testigos del crimen.
Fueron ellos mismos quienes narraron que después del ataque Zalazar se fue caminando hasta una su empresa ubicada en la zona y allí escapó al mando de una camioneta Toyota SW4.
El sospechoso estuvo prófugo unas horas hasta que, a las 16, se reportó su ingreso a una clínica de la ciudad, donde quedó internado con custodia policial.
Wiebel, además de piloto de automovilismo, era empresario del rubro turístico, con negocios hoteleros y gastronómicos. Zalazar, en tanto, también es un hombre de negocios, vinculados a la importación y exportación.
Ambos compartían algunas de esas actividades y una hipótesis sostiene que el crimen pudo deberse a diferencias económicas que complicaron la relación.
El suegro de Wiebel se entregó en una clínica e incautaron una pistola
-
Policiales hace 3 díasPiloto de carreras fue asesinado en Iguazú y el sospechoso es su suegro
-
La Voz Animal hace 4 díasProponen un día de licencia para empleados públicos por muerte de mascotas
-
Policiales hace 3 díasCrimen del piloto Wiebel: su suegro escapó de la escena y es buscado
-
Política hace 7 díasRita Flores bautizada evangélica: “Significa dejar la vida mundana”
-
Provinciales hace 3 díasTemporal trágico en San Pedro: un muerto y casas arrasadas por el viento
-
Frontera hace 2 díasSobrino de Bolsonaro, asilado en Iguazú, pide ayuda a Milei: “Quiero trabajar”
-
Opinión hace 1 díaYacyretá: balances opacos y blindaje reservado para monumento a la corrupción
-
Policiales hace 2 díasLa autopsia reveló que Wiebel recibió cinco balazos, cuatro de ellos mortales

