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El último jueves, un vecino del barrio posadeño de Villa Cabello, identificado como Sixto Villalba, de 67 años, ingresó en contramano por la avenida Tambor de Tacuarí con su automóvil Peugeot.
Ante la infracción, que se dio a la altura de la Comisaría Séptima, dos inspectoras de Tránsito, que usualmente se ubican frente al supermercado California, detuvieron al conductor, que paró el motor frente al Hospital Favaloro.
Allí le pidieron la documentación, pero Villalba no poseía carnet de conducir, seguro ni verificación técnica del rodado, sólo su DNI y un carnet de la obra social, ante lo cual adujo que iría a buscar los papeles correspondientes a su casa, ubicada a escasos metros, en la chacra 149 del populoso barrio del oeste capitalino.
Fue así que, mientras las inspectoras realizaban el acta correspondiente, la mujer del infractor, identificada como Blanca Protugal, que acababa de salir del supermercado, fue hasta su vivienda y volvió a los pocos minutos con todo lo requerido por las agentes de la ley.
En ese momento, aunque ya habían asentado la multa, las funcionarias municipales revisaban los papeles para confirmar que todo estuviera en orden, situación que la pareja aprovechó para subirse al auto y darse a la fuga.
De inmediato, y tras quedarse con toda la documentación en mano, radicaron la denuncia en la Seccional Séptima, y se le dio intervención al Juzgado de Instrucción 3 de Posadas, a cargo de Fernando Verón, así como al Juzgado de Faltas.
Pero la historia no terminó allí, porque Sixto Villalba se dirigió a la Fiscalía de Instrucción 3 y denunció que las agentes de tránsito le pidieron coimas para dejar pasar su infracción.
La Voz de Misiones accedió a la denuncia realizada por el vecino, un ex agente de inteligencia de la Policía, en la que relató su versión de los hechos.
Según su exposición, reconoció que ingresó en contramano por la avenida Tacuarí, “pero no sabía lo de las manos únicas porque estuve internado”, dijo y agregó: “Les pedí disculpas y les expliqué que era un error; ahí ellas me piden la documentación del vehículo”.
“Ellas empiezan a dar vueltas y me dicen que me pueden disculpar, pero que podemos arreglar de otra manera”, aseguró Villalba y recreó: “En ese momento, veo que una de ellas le hace seña con la mano y entonces la que estaba hablando conmigo me dijo que podíamos arreglar por $4.000”.
De acuerdo a la denuncia, ante la insistencia de las funcionarias por obtener la coima, “mi esposa fue hasta la casa a buscar el dinero porque no teníamos en ese momento”.
Sobre el secuestro de su documentación, el ex policía dijo que las inspectoras le sacaron su DNI y carnet de obra social como un método para extorsionarlo y quitarle dinero.
Sin embargo, LVM pudo saber que todo se trató de un artilugio por parte de la pareja para zafar de la multa, ya que “no existe ningún indicio del pedido de la coima”, indicaron fuentes ligadas a la causa. “Esta es una familia conocida en la zona y muy problemática”, reflejaron.
En este sentido, ambos protagonizaron, en junio de 2020, un violento episodio en su barrio, cuando sus vecinos denunciaron a la familia por propinar golpes, insultos y amenazas a los habitantes de la chacra 149.
En aquel entonces, este medio realizó una entrevista en vivo con los involucrados y un grupo de al menos 20 vecinos, que los señalaron como personas violentas, reclamo al que se sumaron residentes de la Chacra 32-33 de Posadas, de donde la familia había sido expulsada.