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Por: Martín Sereno
@MartinSereno961
A más de un año del Gobierno de Milei, se profundizan los aspectos más destructivos y peligrosos para el tejido social de nuestro país. Estamos ante un escenario de neofascismo en ascenso, donde el discurso de odio se traduce en políticas concretas de exclusión, discriminación y sufrimiento para las mayorías. No se trata solo de palabras; lo vemos en despidos masivos, el cierre de industrias, el desplome del poder adquisitivo de trabajadores y trabajadoras, el vaciamiento de la capacidad productiva con miles de pymes cerradas y maquinaria ociosa.
Los jubilados y jubiladas han sido condenados a la pobreza y la indigencia, privados, incluso, del acceso a medicamentos gratuitos. La crisis golpea con brutalidad a la salud pública: hospitales sin recursos, programas esenciales dados de baja, pacientes oncológicos desprotegidos. Las economías regionales están devastadas; lo vivimos con la yerba, el té y el tabaco, que agonizan ante la ausencia total de políticas de protección.
Frente a este panorama, no hay un sólo indicio de que el objetivo del Gobierno sea noble. Además de entregar nuestros bienes comunes y el patrimonio nacional, profundizan un ajuste criminal con una violencia económica, social y laboral sin precedentes en democracia. Lo que Milei dijo en Davos expuso su alineamiento con los sectores más reaccionarios del mundo y generó una fuerte reacción en la sociedad.
La resistencia se organiza: Marcha Federal Antifascista
Este sábado, la indignación y el hartazgo se transformaron en acción. En todo el país, sectores diversos confluyeron en una gran movilización nacional en contra de la violencia del ajuste. Nos unimos en un reclamo colectivo contra la destrucción del Estado, la persecución a colectivos vulnerables y la entrega del país.
Desde Tierra, Techo y Trabajo, con nuestra construcción provincial en Misiones, estamos una vez más en la calle. Hemos estado presentes en cada lucha y en cada movilización porque nuestra causa es dar respuestas concretas a las necesidades del pueblo, ya sea en el campo, la industria, las ciudades o la economía popular.
Nos hemos movilizado junto a compañeras y compañeros con pasión militante, activista y política, con los sectores organizados y con quienes resisten desde la ciencia, la educación, los hospitales, el movimiento estudiantil, los jubilados y jubiladas, los trabajadores y trabajadoras populares.
Milei ha cruzado todas las líneas. No solo hambrea al pueblo, sino que ahora arremete contra la comunidad LGBTIQ+ con amenazas, intimidación y discriminación, violando abiertamente la Ley 23.592. Pero esta vez la historia puede dar un giro. El hartazgo ha gestado un nuevo despertar: una Asamblea Antifascista y una Marcha Federal multitudinaria. Nos movilizamos en defensa propia, para poner un límite al ajuste y la violencia de esta clase dominante.
Construir la alternativa: la política de los y las comunes
Este año, además, hay elecciones provinciales y nacionales. La dirigencia política tiene la responsabilidad histórica de estar a la altura y construir una alternativa fuerte y convincente. No podemos permitirnos seguir alejados de las necesidades del pueblo. Si la política tradicional no responde, será el pueblo organizado el que tome las riendas de su destino.
La realidad es urgente y dolorosa. La pobreza alcanza al 60-70% de la población, y en las infancias la cifra es aún mayor. Miles no saben si podrán comer al día siguiente, muchas familias no pueden pagar un alquiler y enfrentamos conflictos inminentes por el acceso a la tierra. Los productores de yerba y los tareferos están peor que en los años 90, sin asistencia ni respaldo estatal.
Nuestra obligación es clara: pararnos con firmeza frente a este Gobierno y construir, con convicción y unidad, una propuesta que le devuelva la dignidad a nuestro pueblo. Desde Tierra, Techo y Trabajo en Misiones, seguimos fortaleciendo una construcción política que exprese las voces de los y las comunes, organizándonos desde abajo para transformar la realidad.
Ayer marchamos por la democracia, por la justicia social y por el derecho a un futuro digno. Porque cuando el pueblo se levanta, la historia cambia.
*Dirigente social, periodista y diputado provincial (MC).