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La Cámara de Diputados de la Nación aprobó este miércoles la exención del pago del impuesto a las ganancias a los trabajadores de la salud, ya sean profesionales, técnicos, auxiliares y personal operativo.
El proyecto, impulsado por el diputado porteño del Frente de Todos (FdT) Daniel Gollan, modifica el artículo 20 bis de la Ley 20.628, sobre exenciones a trabajadores de la salud por los ingresos que excedad las cuatro guardias mensuales en los servicios de emergencias, y fue aprobado por una amplia mayoría de 222 votos a favor, y el rechazo en solitario de la macrista salteña Virginia Cornejo.
Según fundamentó en el recinto el diputado Gollan, la modificatoria de la ley “da una respuesta a un serio problema que afecta al sistema de salud”.
"Muchos trabajadores y trabajadoras de la salud que realizan guardias en los servicios de emergencias en hospitales, clínicas, sanatorios, tanto del sector público como del privado, se ven impedidos de cubrir más guardias porque saltan a otra categoría del impuesto a las ganancias y produce la situación paradójica de que trabajan más para que sus ingresos se vean menguados”, explicó.
El legislador del FdT señaló que "durante la pandemia se pudo superar este problema a partir de la implementación de la Ley 27.549 prorrogada por la Ley 27.617, pero vencido el plazo de la excepción el 30 de septiembre de 2021, el problema se ha vuelto a plantear y recrudece constantemente”.
Gollan señaló que el proyecto aprobado "representa un impacto marginal” en el Presupuesto 2023 al que Diputados le dio media sanción hace dos semanas, porque “el universo que alcanza no es relevante en términos de recaudación”.
El diputado destacó, en tal sentido, que exceptuar a los trabajadores sanitarios de la obligación de tributar ganancias por las guardias extras, es “un importante aporte para poder cubrir adecuadamente los servicios de salud”.
“Todo estamos sabiendo que el sistema de salud argentino pasa por momentos muy difíciles, por cuestiones estructurales que aspiramos en los próximos tiempos podamos abordar en este recinto”, afirmó Gollan.
Calificó al sistema de salud argentino de “ineficiente y caro”. “Tenemos un sistema que difícilmente puede ser gobernado, que prácticamente ha quedado en manos de la lógica de mercado y que hace muy difícil que la salud sea considerada como un derecho, y que haya acceso universal en condiciones de equidad”, explicó.
Identificó como uno de los problemas puntuales la sangría presupuestaria que significa el hecho de que el 40% del presupuesto se destine a la comprar de medicamentos, drenando recursos para salarios, equipamiento e insumos.
“Nuestro sistema está afrontando situaciones estructurales graves, pero uno de los problemas más serios tiene relación con la fuerza laboral en salud”, señaló.