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Quitilipi. Chaco. En horas de la mañana de ayer, en la zona rural de Quitilipi, un lugareño encontró dos cuerpos sin vida que pertenecerían a mujeres de entre 20 y 30 años, luego de sentir un olor nauseabundo y la presencia de cuervos. El hombre se llama C.G. de 46 años, domiciliado en el Lote 52 distante 1 km del lugar y según informaron fuentes policiales, el macabro hallazgo se produjo cerca del mediodía, en la zona rural de la localidad por la antigua Ruta 16, paralela a las vías, en un campo adentro que une Quitilipi con Sáenz Peña y Sáenz Peña con Napenay.
Hoy lunes, el procurador general adjunto, Miguel Fonteina Miguel Fonteina dijo que todavía no fueron identificadas y remarcó que los cuerpos se encuentran en un estado avanzado de descomposición, estaban desnudos y sin identificaciones. No obstante, ya se establecieron todas las medidas correspondientes de entrecruzados de datos para saber si hay denuncias o exposiciones por desaparición de personas en toda la provincia.
Fontaina no recuerda un caso similar, por lo menos que haya caído en la investigación del Ministerio Público Fiscal y aseguró que no se puede descartar ninguna hipótesis. “Tenemos que empezar a analizar para verificar cuestiones de trata, droga. No se puede descartar absolutamente nada. Primero buscar la identidad de ambas mujeres y a partir de ahí ir reconstruyendo su vida y determinar qué pasó con ellas”. Cabe mencionar que los efectivos tomaron conocimiento del hecho mediante un llamado telefónico, que alertaba sobre la presencia de dos cuerpos sin vida pertenecientes a dos mujeres de entre 20 y 30 años, los cuales se hallaban totalmente desnudos.
En el lugar, según detallaron las autoridades, se encontró una llave con llavero y dos prendas de vestir sueltas (un vaquero y ropa interior), y se pudo observar signos que indicaban que los cuerpos habrían sido movidos. Una de las víctimas, posee cabello negro, un anillo, una gargantilla plástica, un aro y un par de chatitas negras, más un símbolo esvástica en el hombro. La otra, también de cabello negro, tenía dos pulseras colocadas y alrededor del cuello lo que aparentemente sería remera. Ambos cuerpos, indicaron, no tienen más de una semana de descomposición y no trascendió si los mismos presentarían signos de violencia o abuso alguno.
Los cuerpos se encuentran en la morgue judicial para sus correspondientes autopsias. En el hecho, tomaron intervención el Gabinete Científico, y colaboró el personal del Departamento de Investigaciones, Médico Policial y Bomberos de Sáenz Peña.