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El árbitro misionero impartió justicia en el clásico disputado en el Palacio Tomás Adolfo Ducó, pero en la antesala su nombre fue coreado por los cuatro costados de las tribunas, a lo que respondió con las manos arriba. A tres minutos del final le cobró un penal a favor ¿devolución de gentileza?
BUENOS AIRES. La Copa de la Liga va tomando forma y se juegan momentos definitorios y deja otros tantos insólitos o al menos llamativos. Anoche Néstor Pitana fue el encargado de controlar el juego en Parque Patricios entre Huracán y San Lorenzo, y apenas saltó al campo de juego, con saco y camisa, recibió el curioso saludo de todo el estadio.
“Aplaudan aplaudan, no dejen de aplaudir, los goles de Pitana que ya van a venir”, con ese canto se llenaban la boca los hinchas quemeros. “Al último que recuerdo que lo hayan ovacionado fue a Catrilli en la cancha de Gimnasia de La Plata”, comentaron en la transmisión oficial.
Finalmente el juego se definió por penales y la fortuna estuvo del lado de San Lorenzo. Sin embargo, Pitana le cobró un dudoso penal a Huracán a falta de 5 minutos que atajó Monetti. ¿Habrá recordado el gesto de los hinchas al sancionarlo?